Entrevistas/Júlia Díez/Laura Anglès

“Cuando el steampunk se dedica a repetir lo mismo no tiene casi nada de contracultural”

Entrevista a Elisabet Roselló, organizadora de la Semana Retrofuturista

Vídeo hecho por Laura Anglès

JÚLIA DÍEZ | Para conocer el trasfondo ideológico y la crítica punk de la sociedad consumista que aunque no lo parezca tiene el steampunk, qué mejor que entrevistar a Elisabet Roselló. Nacida en Barcelona hace 24 años, esta historiadora, cazadora de tendencias, organizadora de eventos y freelance, ha estudiado desde 2008 las raíces del movimiento y se ha intentado explicar el por qué de su aparición reciente.  En los artículos de su blog “Una historiadora en el futuro” comenta las novedades en cibercultura, en modas o tribus urbanas y en la simbología que nos depara este nuevo siglo.

¿Cómo conociste el movimiento steampunk?

Mi abuelo trabajaba en la antigua editorial Bruguera, donde tenían libros de ciencia ficción y fantasía, y mi padre también era un poco “friki”, era jugador de rol. Yo empecé a investigar primero sobre el ciberpunk, y llegó a mis manos una guía sobre la ciencia ficción del escritor Miquel Barceló que hablaba del steampunk. Me llamó la atención, y por ahí en 2006 conseguí  el libro “La máquina diferencial” en una biblioteca, que fue el comienzo de todo. Pensé que era perfecto, porque así tenía la rama de historiadora del pasado por un lado y el hacer cosas que me gustan por otro. A partir de ahí creé el foro Steampunk Spain en 2008 pensando que seríamos cuatro gatos, pero justo fue el auge, y entraron como 500 personas en el foro en poco tiempo.

¿Por qué tendencia del steampunk te decantarías?

Todo el steampunk me gusta. Obviamente yo hago una crítica a toda la gente que dice que solo es un movimiento estético y no artístico, lo cual es incongruente ya que un movimiento artístico tiene su parte estética y su parte ética. Personalmente como investigadora me gusta saber por qué surge ahora este movimiento nostálgico, aunque no lo es del todo porque no mira a un pasado que existió sino que es una especie de idealización. El steampunk inventa la historia y la reinventa, sobre todo en el 2007 que estalla crisis y la desesperación, el “No future” que dirían los punks, y es un momento en que vamos atrás para mirar qué hemos hecho bien y qué no.

El steampunk inventa la historia y la reinventa, sobre todo en el 2007 que estalla crisis y la desesperación

¿No es irónico que precisamente una de las críticas del steampunk vaya dirigida a la tecnología, y sea por la plataforma Internet donde se haya difundido?

Se tiene que ir con cuidado, porque el steampunk aunque llame a la tecnología del pasado no es tecnofóbico, sino tecnofílico. Tiene una gran pasión por la tecnología, pero sí que hace una crítica al tipo de tecnología y a su filosofía. Hay una revisión de cómo era la tecnología en la época de los inventores interdisciplinares como Edison o de Tesla. También pretende volver a lo tangible, ya que toda la tecnología de hoy día como las aplicaciones son intangibles, y se echa de menos el tocar, el darle un golpe al aparato cuando se estropea. También critica el tema de la obsolescencia programada, porque hoy día se ha perdido el hacer cosas básicas como las labores de casa, la artesanía, etc.

En muchas ocasiones los términos retrofuturismo y steampunk se confunden. ¿Qué diferencia hay entre ellos?

El steampunk es retrofuturismo, pero no todo el retrofutirsmo es steampunk. Dentro del retrofuturismo hay el dieselpunk o precisamente el steampunk, que mira mucho en la Revolución Industrial,  y esa época del imperialismo que fue una revolución a gran escala. Muchos estudiosos como James Carrott en su libro “Vintage Tomorrows” nos recuerdan que ahora estamos entrando en la Tercera Revolución Industrial, y sufriendo cambios en la producción digital, en las formas trabajo, en la distribución de la sociedad. Por tanto es importante el ver como afrontaron nuestros antepasados la Segunda Revolución Industrial para nosotros afrontar la presente.

es importante el ver como afrontaron nuestros antepasados la Segunda Revolución Industrial para nosotros afrontar la presente.

¿Por qué el siglo XIX y no otro?

La sociedad del siglo XIX es nuestra madre a nivel social. Ahora estamos entrando en la tercera, y sufriendo una destrucción de las formas de trabajo antiguas, cambios en los medios de comunicación… Internet es la madre ahora de la comunicación, con su instantaneidad. El steampunk sobre todo se basa en esa segunda revolución industrial, y de hecho lo victoriano es secundario, lo importante es la tecnología de vapor, los cambios familiares, la emigración del campo a la ciudad, y debemos mirar como respondieron a ese cambio de paradigma.

¿A qué perfil crees que responde el aficionado steampunk?

Es una persona que desde joven le gustan las obras de ciencia ficción y de fantasía como las de Julio Verne, y que tiene un sentimiento nostálgico de mirar al pasado y un interés en la filosofía del “Do it Yourself”. Además responde a toda la colección de cultura popular reciente que sueña en una tecnología asequible como la “Ciudad de los niños perdidos” de Jean Pierre Jeunet. Este aficionado desea tranquilidad en sus vidas y salir del estrés del mundo actual, mirando qué nos hemos perdido por el camino.

Este aficionado desea tranquilidad en sus vidas y salir del estrés del mundo actual, mirando qué nos hemos perdido por el camino.

En blogs y foros la gente utiliza nombres inventados, y una de las actividades básicas del aficionado es disfrazarse. ¿Existe un deseo latente de esconderse?

No, ese es el problema de muchas lecturas de la sociología que se quedaron en las teorías sobre tribus urbanas del sociólogo de Michel Maffesoli. El ser aficionado a algo no es algo patológico, es una respuesta creativa en una época en vamos de la posmodernidad a la hipermodernidad, de la sustitución de la realidad por la simulación. El steampunk entra ahí como una forma de crear por ti mismo, como una reacción natural a todo esto. Además, ahora ya no puedes ocultar tu identidad porque hay un Facebook, y la gente sabe realmente que no son esos personajes. Es muy significativo el hecho que las franjas de edad de seguidores no sean solo de adolescentes.

Elisabet Rosselló

Elisabet Rosselló

¿Como historiadora, no es justamente una de les premisas de todo historiador no formular teorías hipotéticas sobre el futuro sino centrarse en hechos objetivos?

Eso se decía hasta las escuelas del estructuralismo, a partir de ahí han aparecido algunos historiadores y antropólogos dedicados a la ciencia ficción. Las ciencias sociales empiezan a tratar ciencia ficción, y ven que la historia puede ser un ejercicio muy interesante de imaginar qué habría pasado. Lo que sí que es malo es si a partir de eso extrapolas teorías para explicar cosas que realmente han pasado. Pero hacer el ejercicio para penetrar en la época es divertido, y además gracias al steampunk mucha gente se está interesando  por la historia del siglo XIX. Desde el punto de vista del historiador o promotor cultural es una buena herramienta para empatizar con las épocas.

Desde el punto de vista del historiador o promotor cultural es una buena herramienta para empatizar con las épocas.

Pese a ser un movimiento contra-cultural muchas veces la cultura de masas ha adquirido ciertas formas de steampunk. ¿Se podrá llegar a hablar del steampunk como mainstream?

Yo creo que lo es bastante, porque es muy heterogéneo. En 2011 por ejemplo salió un videoclip steampunk de Justin bieber, luego el de David Guetta, y luego dicen que este año sería el año del steampunk a nivel retail, por la campaña de Pull and Bear de 2012 donde los modelos iban de aviadores con goggles y dirigibles. Es por tanto una moda contracultural desde el corazón, pero cuando tira a repetir lo mismo no tiene casi nada contracultural, el coger cosas de segunda mano ya no es rompedor. El steampunk además también critica el neoliberalismo, la excesiva vigilancia y publicidad, y el hecho que la tecnología de hoy en día está pensada desde un motor económico.

Es por tanto una moda contracultural desde el corazón, pero cuando tira a repetir lo mismo no tiene casi nada contracultural

¿No encasilla y reduce la sociedad a personajes arquetípicos?

Eso sale de manera natural ya que se inspira en la literatura del siglo XIX, y existe una idealización de este pasado luego que hayan transcurrido más de 100 años. Hay la figura del aventurero, los aristócratas, los piratas, los inventores, los exploradores, etcétera, personajes arquetipos muy típicos de cuando piensas en Verne o en El mundo perdido de Conan Doyle. Estos arquetipos vienen de cómo la gente interpreta la cultura que arrastramos desde hace tiempo, aunque ahora hay híbridos entre distintos modelos sobre todo a nivel narrativo.

¿Los aficionados aseguran que se puede ser steampunk con poco dinero, pero cada vez hay más aficionados que llevan trajes de época lujosos. ¿Solo es posible desde un alto poder adquisitivo?

Al principio los aficionados iban a reciclar y dar segundas oportunidades a los objetos, aunque es evidente que hay otra gente que solo se comprará un disfraz caro para ocasiones especiales. Aún así, creo que partiendo de la base de tener maña y remover se pueden hacer cosas, aunque si quieres algo más concreto sí que te puedes dejar dinero, porque en general las antigüedades son caras. Pienso que sin poder adquisitivo puedes hacer cosas, lo que sí que tienes que tener es tiempo, lo cual es una moneda que hoy en día es aún más difícil de tener.

El steampunk hace un ejercicio de imaginar sociedades más igualitarias, con más mujeres aventureras, líderes de naves zepelín

¿Crees que los pequeños encuentros steampunk  sirven realmente para difundir el movimiento o son más una diversión para sus aficionados?

Yo hice los primeros picnics y encuentros, donde íbamos disfrazados, y había gente que se lo tomaba como algo de ocio, como el momento de desconectar de la semana. Un año conseguimos una entrevista con La Sexta, y sudamos la gota gorda porque querían presentarnos como una nueva tribu urbana de EEUU que se disfrazaba, y nosotros no íbamos a hacer el paripé. Pero a partir de la semana retrofuturista y de una exposición que hice en el museo de los inventos, empezó a venir prensa de secciones de cultura y por ejemplo Mery Cuesta, que es crítica de exposiciones en La Vanguardia, hizo buena crítica de mi exposición, exponiendo bien las cualidades del steampunk. Hoy en día los medios son el cuarto poder, y si se dice que una cosa es frívola se construye el discurso de esta realidad.

Finalmente, en un artículo de tu blog hablas sobre la discriminación de la mujer en el género de la ciencia ficción. ¿Crees que también está presente en el steampunk?

Es difícil decirlo. El steampunk aunque salió en los márgenes de la cultura como un movimiento alternativo, bebe de la sociedad, no está aislado de ella. Ha habido ejercicios teóricos, sobre todo en EEUU, como el manifiesto del corsé, escrito por un colectivo de mujeres, que dicen que el corsé, que antes  subyugaba el cuerpo de la mujer, se debe reinventar a nivel conceptual, para adaptarlo a cualquier posibilidad. El steampunk hace un ejercicio de imaginar sociedades más igualitarias, con más mujeres aventureras, líderes de naves zepelín, aunque en ocasiones tiene un destacado componente erótico.

 El steampunk hace un ejercicio de imaginar sociedades más igualitarias, con más mujeres aventureras, líderes de naves zepelín

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s